Hace unos días atrás hablaba con un amigo que está por concluir la carrera de "Técnico en audiovisión". Es un tipo que en poco tiempo aprendió mucho, por lo tanto es mi referente en todo lo que tenga que ver con grabación de sonido, edición, mezcla, etc. En esa ocasión yo le comentaba lo difícil que me resulta escuchar el CD Zeitgeist de los Smashing Pumpkins. Para disfrutarlo es necesario subirle el volumen, lo cuál me provoca un aturdimiento que lo único que consigue es que busque desesperadamente el botón de stop.
Mi amigo me dio la pauta sobre lo que está pasando con la música en general: las mezclas vienen optimizadas para los reproductores de mp3, se aumenta el volumen de las pistas y se comprime su contenido cada vez más y más.
Esto me llevó a plantearme dos cosas. La primera es como el avance de ciertos aspectos de la tecnología hacen que otros retrocedan (la música pasó a adaptarse al reproductor, en lugar de el reproductor a la música). Es un fenómeno que viene dándose también en otros ámbitos, por ejemplo en la informática, en donde el software ya no se adapta al hardware, sino que el hardware debe adaptarse al software (basta con ver los requerimientos técnicos de algún juego de PC de ultima generación para notar la larga lista de placas de videos no compatibles con éste. Y hablamos de placas de video "actuales", claro está).
Además hay otra incoherencia: por el bien de nosotros parece que los científicos están ganando la "batalla" espacio físico/ capacidad de almacenamiento (tenemos como ejemplo a las mini tarjetas de memoria u otros medios como el Blue Ray), por lo tanto se trabaja con pistas cada vez más "pesadas" y descomprimidas, pero el resultado final será un archivo decenas de veces mas "liviano" y comprimido (esto conlleva a la pérdida de calidad, aunque algunos lo discutan) que el original.
Lo segundo que me planteé es algo que vengo sosteniendo desde hace un tiempo: se está perdiendo la esencia de las cosas. Se está perdiendo el ritual de recorrer disquerías en busca de un preciado CD, el ritual de ir al cine a ver una película esperada (o no tanto), y hasta se está perdiendo el ritual de encontrarse con la gente para hablar o simplemente para hacer nada. Somos una especie de "bichos tecnológicos" que de vez en cuando nos damos cuenta que nos estamos alejando de lo que alguna vez fue el concepto de "vida", pero sin embargo terminamos aceptando todo esto, de forma tal que lo convertimos en un mal necesario.
Mientras comía apurado para volver al trabajo (ese mismo que me da alegrías y dolores de cabeza), de fondo una voz escapa por los parlantes de una TV y parece resumir todo lo que quiero decir con una simple frase tan graciosa como patética: "Internet móvil de alta velocidad en la playa".
1 comentario:
totalmente de acuerdo con vos :)
Valiosas palabras y reflexiones
que sigas bien Mike
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